Libertad

-Necesito que me suba el salario jefe, con tan poco dinero no puedo ni comer… estoy desesperado y no sé a quién acudir, le debo dinero a todo el mundo.

-Oh, mon ami, estás muy confundido. En este mundo hay mucha libertad, pero solo si la posees o puedes pagártela, así que no seamos cínicos…

-¿Cómo? Que me suba el salario le digo, no hablo de filosofía ni cosas raras de esas jefe.

-Es que no sabes nada. La libertad se posee o se compra, debes entenderlo antes de que conteste a tu egoísta petición.

-¿Ein?

-Tu sagrada iniciativa privada está limitada únicamente por la cantidad de capital que poseas en cualquiera de sus formas. En el camino de la vida, precioso o vulgar según el hogar, solemos empezar unos pocos con ventaja pero la mayoría siempre está en tremenda inferioridad de condiciones respecto a los que fueron agraciados por ese toque divino de la herencia, uséase ciudadanos como yo. Porque la libertad es un sinónimo más del dinero en nuestro mundo, siendo la compleja realidad fácil de entender si tienes claros cuatro conceptillos de nada.

-Jefe, escúcheme un momento, de verdad. Que le hablo del salario… con 400€ por 65 horas en negro no me da… que me van a desahuciar en una semana…

-¿Es que no entiendes que no tienes derecho a la libertad? Eso es una tontería pensarlo para alguien como tú, porque nadie dijo nunca que fuese un derecho. Debes entender que si no la posees de nacimiento solo te queda ganártela, trabajando muy duro y pisando a los otros que son como tú. Si, a esos alcornoques que tienes por compañeros y que también pago demasiado para lo que hacen, que sois unos ingratos. Sin heredar libertad, solo tienes derecho a consumir la que otros diseñamos para que os creáis libres. Patatas, chaquetas de cuero, coches o ese televisor que tanto me dijiste que deseabas el otro día. Vosotros trabajáis, nosotros poseemos, así de simple; y entre todos esos bienes de consumo que nos hacéis el más preciado es la libertad, un producto más como otro cualquiera que debes adquirir después. ¿Lo entiendes ya? Debes luchar con todas tus fuerzas para poder consumir más libertad, sin rendirte nunca, y esta la mantendrás solo mientras puedas pagarla, gestionándola a largo plazo si eres listo y productivo. Si no puedes hacerlo… pues no es mi problema, es el tuyo por esforzarte poco y no pisar suficiente en la vida. Que cada palo sostenga su vela.

-¿Qué no tengo derecho a que me suba el salario es lo me está diciendo con toda esta puta gilipollez?

-Oh, mon Dieu, que vulgar eres. A ver, intenta quedarte con esto y repítelo una y otra vez hasta que te lo grabes a fuego en la cabeza. Después si puedes me haces el favor de contárselo a los demás.

Tu único derecho es poder comprar y vender lo que quieras, nada más; el resto es una ilusión producto del dinero y lo que este puede llegar a comprar, que es de todo menos el amor y la amistad, y a veces incluso eso también. No eres libre si no tienes dinero, así de simple es el mundo de entender. Sin él, pues eres un excluido más en este mundo reservado para los ganadores. Nosotros o nuestros padres nos hemos ganado la libertad, podemos pagárnosla y mantenerla, así que tu hogar si eres un holgazán está entre rejas o simplemente pudriéndote en las calles. Esfuerzo o muerte, esa es tu triste realidad.

– Así que soy libre si acepto este mundo injusto que me pone a prueba cada día por nacer sin nada, sin permitirme exigir tener derecho a un simple techo y pan, pero asumiendo con sumisión todas las consecuencias si pierdo aunque esto me lleve a la muerte. La libertad viene a ser un simple bien de consumo más que debo alcanzar a toda costa para ir tirando y que le follen a todos los demás. Es así, ¿no?

-¡Así es, lo has entendido al fin! No eres tan tonto por lo visto. Ahora trabaja duro, que algún día lo conseguirás y puede que te ascienda.

-Oye, pero tengo una duda ¿y si te mato ahora mismo? ¿De qué te valdrá tanto puto inventario lleno de puta libertad inflándome mis proletarios cojones de esta manera?

-¿Cómo? ¿Qué? No, no. No pienses esas cosas, que son muy peligrosas para ti…

-Creo que si, mejor cojo esta grapadora, mismo, y te mato a hostias hasta desparramar tus sesos libremente por el parqué este francés que tienes.

-¡¿Pero qué haces?! ¡Deja eso ahora mismo, vale más que tú!

-A ver qué pasa con tanta puta libertad y tanto cuento de las narices, listillo de mierda. Que me tienes hasta los huevos ya con tus pedanterías y abusos creyéndote superior por haber leído y heredar de tu padre la empresa. Que tú habrás estudiado mucho, pero yo me he criado en las calles y eres un tirillas…

-¡Oh! ¡¡Seguridad!! ¡¡SOCORRO!!

-Me da que es tarde, no te oyen porque los seguratas están en la hora del bocadillo. Verás que rápido mando a tomar por culo todas las gilipolleces que acabas de decir. Ven pa’ ca, que te voy a liberar pero bien liberao, porque a mi ya no me queda libertad que puedan quitarme y me voy a dar el gusto de llevarme la tuya por delante, pedazo de cabrón con el alma podrida de dinero.

-¡Te pagaré! ¡Te daré lo que quieras, lo juro!

-Jajajajaja, menuda rata hija de perra que eres, ahora lloras y ofreces dinero. Mira aquí, al pajarito, verás que risas más libres nos vamos a echar tú y yo…

-¡NOOOOOOO!

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