Los 11 principios de la propaganda de Goebbels

Principio de simplificación y del enemigo único.
Adoptar una única idea, un único símbolo. Individualizar al adversario en un único enemigo.

“Todo es la crisis. La difícil situación es debida únicamente a la herencia recibida del PSOE, que derrochó cuando todos los españoles vivíamos por encima de nuestras posibilidades.”

 

Principio del método de contagio.
Reunir diversos adversarios en una sola categoría o individuo. Los adversarios han de constituirse en suma individualizada.

“La situación económica, el paro, la imposibilidad de acceder a una vivienda, la falta de financiación, los impagos de las administraciones públicas, la deficiencia en la educación, la sanidad ineficiente, el aumento de la pobreza, la desregulación financiera, el déficit presupuestario y todos los enemigos de la gran nación española, son debidos a la herencia recibida del PSOE, que derrochó cuando todos los españoles viviamos por encima de nuestras posibilidades.”

 

Principio de la transposición.
Cargar sobre el adversario los propios errores o defectos, respondiendo el ataque con el ataque. Si no puedes negar las malas noticias, inventa otras que las distraigan.

“Los corruptos están en las filas del PSOE, nosotros ponemos la mano en el fuego por nuestros cargos públicos, que son sobradamente honrados. El PSOE trajo esta difícil situación, solo nuestras reformas en todos los ámbitos de la sociedad, que son difíciles de tomar porque no gustan, pueden sacar a España del agujero. Son necesarias porque son el único camino, camino que no tomo el PSOE. “

 

Principio de la exageración y desfiguración.
Convertir cualquier anécdota, por pequeña que sea, en amenaza grave.

“Los argentinos han nacionalizado YPF, ellos si que perjudican a España y no nuestras reformas. Tomaremos represalias, daremos ruedas de prensa y movilizaremos medio mundo para que a España se le respete en sus antiguas colonias.”

“Los pancarteros y vándalos queman contenedores en cada manifestación, debemos reformar el código penal para combatir este enorme peligro para nuestra democracia.”

 

Principio de la vulgarización.
Toda propaganda debe ser popular, adaptando su nivel al menos inteligente de los individuos a los que va dirigida. Cuanto más grande sea la masa a convencer, más pequeño ha de ser el esfuerzo mental a realizar. La capacidad receptiva de las masas es limitada y su comprensión escasa; además, tienen gran facilidad para olvidar.

“Vivimos la situación más difícil de nuestra democracia, donde como todos somos iguales y sufrimos la crisis por igual, debemos hacer sacrificios para salir adelante y retomar la senda del crecimiento.”

 

Principio de orquestación.
La propaganda debe limitarse a un número pequeño de ideas y repetirlas incansablemente, presentarlas una y otra vez desde diferentes perspectivas, pero siempre convergiendo sobre el mismo concepto. Sin fisuras ni dudas. De aquí viene también la famosa frase: “Si una mentira se repite lo suficiente, acaba por convertirse en verdad”.

“La crisis es culpa de todos, que vivíamos por encima de nuestras posibilidades, por eso todos debemos hacer sacrificios para salir de esta situación donde todos nos hemos metido merecidamente y sobre todo gracias al PSOE.”

 

Principio de renovación.
Hay que emitir constantemente informaciones y argumentos nuevos a un ritmo tal que, cuando el adversario responda, el público esté ya interesado en otra cosa. Las respuestas del adversario nunca han de poder contrarrestar el nivel creciente de acusaciones.

“Haremos reformas para modernizar nuestra sociedad cada viernes, guste o no guste.”

 

Principio de la verosimilitud.
Construir argumentos a partir de fuentes diversas, a través de los llamados globos sonda o de informaciones fragmentarias.

“Bruselas dice, pero no impone, que […]. El FMI dice, pero no impone, que […]. El Banco central europeo dice, pero no impone, que […]. El ministro de finanzas alemán dice […]. El economista, y jefe del periódico La Razón, dice […] España está haciendo lo correcto según todos los organismos internacionales.”

 

Principio de la silenciación.
Acallar las cuestiones sobre las que no se tienen argumentos y disimular las noticias que favorecen el adversario, también contraprogramando con la ayuda de medios de comunicación afines.

“No traeremos copago sanitario ni de ningún tipo. No subiremos los impuestos, mucho menos el IVA que es el sablazo del mal gobernante. Nuestros esfuerzos van enfocados a crear empleo, no a facilitar el despido. No daremos más dinero a los bancos. No hay otra alternativa para salir de la crisis que lo que estamos haciendo nosotros.”

 

Principio de la transfusión.
Por regla general, la propaganda opera siempre a partir de un sustrato preexistente, ya sea una mitología nacional o un complejo de odios y prejuicios tradicionales. Se trata de difundir argumentos que puedan arraigar en actitudes primitivas.

“Los inmigrantes nos roban el trabajo y se les trata mejor que a los españoles, no puedes gastar más de lo que ingresas, con esfuerzo y sacrificio llegarás lejos y saldremos de la crisis, lo público es ineficiente y caro, lo privado eficiente y barato, un contrato hipotecario hay que cumplirlo porque es un contrato, hay que traer flexibilidad al mercado de trabajo que está anticuado, las ideologías son cosas del pasado porque ahora importa lo pragmático, vivimos en democracia y en el mejor de los sistemas posibles.”

 

Principio de la unanimidad.
Llegar a convencer a mucha gente de que piensa “como todo el mundo”, creando una falsa impresión de unanimidad.

“La crisis es culpa de todos los que vivieron por encima de sus posibilidades, no de los bancos, grandes empresarios y especuladores. Ahora que tenemos mayoría absoluta arreglaremos España.”

europa fascista

One thought on “Los 11 principios de la propaganda de Goebbels”

  1. Napoleón S. Oliveros says:

    <<excelente esta apreciación…
    ¡Y es que hay tanta gente que no se dá cuenta que está siendo manipulada…!

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