Oda al reaccionario

Temes perder lo poco que tienes sin darte cuenta que ya no tienes nada que perder.

Sobrevives sin trabajo, hablas sin educación, enfermas sin sanidad, te hipotecas sin casa, te enorgulleces sin dignidad, defiendes no tener derecho alguno y protestas para que nadie pueda quejarse de todo esto.

Haces asociaciones macabras a la propiedad privada como si todo fuese tener un móvil o el derecho básico a disponer de un hogar, sin preocuparte en comprender su origen o lo que significa la misma explotación. Empleas alguna lógica macabra que te asegura que pasarás de currante-autómono a empresario si trabajas muy duro, soñando en tu curro temporal con explotar a cientos para montar un Lamborghini lleno de cocaína y putas florero mientras descorchas champagne para desayunar.

Jamás te preocupaste por comprender tu alrededor, menos aún a tus vecinos o el motivo mismo de tus pensamientos, pero defenderás los argumentos adquiridos a capa y espada cual autómata que vive sin preocuparse nunca por los motivos de su actuar. Por eso odias las huelgas, desprecias las manifestaciones, todo tiempo pasado fue mejor y cuando discutes con el futuro sigues defendiendo al pasado, hablándole con soberbia de libertad y democracia sin saber siquiera lo que significa, menos aún preguntar para quién o que clase.

Consumes lo que te dejan y defiendes la riqueza que te roban amos y dueños, agredeciéndoles cada noche desde el sofá la basura escupida por sus voceros todólogos camuflados en sus medios con la muletilla de «expertos». Vives sin futuro en el supuesto rincón privilegiado del mundo, Europa, pero aún enterrado bien hondo en el fango sigues pensando que es «el mejor de los sistemas posibles» solo porque puedes imaginar como sería estar algún día en el lujoso lugar de los tiranos. Eres trabajo que defiende al Capital, la víctima que protege a su peor enemigo con total lealtad, hasta llegar a colocarse voluntariamente en la trayectoria misma de las vengativas balas.

Reaccionario, eres feliz pero infeliz, defiendes lo tuyo sin tener nada, cuidas de sus amos aunque seas su esclavo y por desgracia abundas, se te desprecia y eres parte del problema, jamás de la solución.

alienación
(Del lat. alienatĭo, -ōnis).
1. f. Acción y efecto de alienar.
2. f. Proceso mediante el cual el individuo o una colectividad transforman su conciencia hasta hacerla contradictoria con lo que debía esperarse de su condición.
3. f. Resultado de ese proceso.
4. f. Med. Trastorno intelectual, tanto temporal o accidental como permanente.
5. f. Psicol. Estado mental caracterizado por una pérdida del sentimiento de la propia identidad.

reaccionario, ria.
(De reacción).
1. adj. Que propende a restablecer lo abolido. U. t. c. s.
2. adj. Opuesto a las innovaciones.
3. adj. Perteneciente o relativo a la reacción (tendencia tradicionalista).

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One thought on “Oda al reaccionario”

  1. fil0gelos says:

    muy grande la entrada, felicidades

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