Sócrates y la ética contra la democracia

La democracia mató a Sócrates y él tuvo el valor de descojonarse de ella tragando cicuta en vez de aceptar la humillación del perdón.

Socrates

La voluntad mayoritaria del pueblo y de los oligarcas de Atenas acabó con el primer gran moralista de la historia, al que también se puede considerar el primer “profeta” sin que él fuera consciente de ello, siendo Platón su gran apóstol. El horrendo Sócrates creó a Dios, pues la concepción del “bien como ente superior” de Platón está considerada germen de nuestro Dios monoteísta, fuente de tanto atraso y fanatismo. ¿Cuántas veces habrá intentado el pueblo matar a Dios en favor de todos nosotros los dioses? Pues esta puede que fuese una de ellas.

Un moralista, mentiroso, ingenioso y valiente; que vivió como predicaba que había que vivir. «La filosofía no es una concepción especulativa de la naturaleza, sino una doctrina de cómo se debe vivir», defendía en un error que su joven amante Platón amplió, germinando así el idealismo en contraposición a los primeros físicos que ambos condenaban: los materialistas. El ser precede a la esencia o la esencia precede al ser, disputa que contra toda lógica continúa hoy día en la mente de todos nosotros, aunque muchos ni sean conscientes de ello.

Sócrates y Platón atacaban a todo aquel que defendía el estudio empírico de la naturaleza y no atribuyera a los sentidos un valor innegablemente falso, sin posibilidad de llegar a conclusión alguna gracias a la información recogida por ellos. Para ambos «el hombre solo puede saber aquello que está en su poder, como el alma, y no lo externo, como la naturaleza o el mundo en si». El problema es que aunque esto sea falso, lo que abunda hoy día sobre Sócrates supera con creces todo pronóstico con esa chorrada que veo por todas partes de “sólo sé que no sé nada”, dicha para parecer cool y moderno. Sócrates, el abstracto padre de la moral europea, el primer gran pensador de la ética, reducido en la actualidad a una tertulia de tetería entre hipsters nihilistas que se prestan vinilos en pleno Camden Town. A ese punto de decadencia ha llegado nuestro mundo occidental, que todo se lo folla cómo Sócrates a la polis.

socrates fuck tha polisEl caso es que también argumentaron contra los modernos de su época, los sofistas y otros prestidigitadores de la dialéctica. Jamás tragaron a lo que hoy día serían nuestros políticos “mayoritarios” en estas democracias burguesas tan chulas que tenemos, por lo que es innegable la honradez por su parte. Todo aquel que se atreve a pensar no soporta que se burlen del pensar en si, menos aún de plantear la ignorancia como fuente de la virtud ajena. Vamos que todos los filósofos tienen mala hostia contra los listillos y trepas, hablando en plata.

Sócrates se folló a la retrógrada polis de Atenas por mayoría absoluta, se folló a la democracia hecha del dinero con su muerte cuando ella intentaba humillarle; pero como sólo sé que no sé nada, pues… ya no sé ni que digo o decía. Folládme quizás. Matemos a Dios y la moral platónica, mismamente, que siempre queda la hostia de cool y moderno.

Salud.

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